El mayor tesoro del Camino de Santiago

Una larga hilera de gente de todas las nacionalidades entra cada día por los Pirineos y se desliza silenciosamente por el norte de la Península Ibérica hasta llegar al punto más septentrional del Mundo Antiguo para recoger el tesoro más importante del Camino de Santiago.

Sus proporciones son enormes. Cientos de hombres y mujeres forman una masa incontrolable que como aquellas invasiones antiguas avanzan sin detenerse, día tras día para ocupar el territorio, sin saberse muy bien lo que buscan, sin saberse lo que pretenden.

No es un ejército, ni un pueblo desplazado, tampoco una caravana; ¿qué hacen allí todos esos hombres?

Para encontrar la respuesta hace falta confundirse entre ellos y andar a su lado y solo en su compañía serás capaz de entender cuál es el destino final de su peregrinación.

 

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